Existe una única deuda principal y, por tanto, un único recargo de apremio ordinario; así que el pago del principal y del recargo de apremio por un responsable libera al resto de responsables, tanto del principal como de dicho recargo.
Existe una única deuda principal y, por tanto, un único recargo de apremio ordinario; así que el pago del principal y del recargo de apremio por un responsable libera al resto de responsables, tanto del principal como de dicho recargo.